La NASA publicó el 1 de noviembre una imagen que reúne distintos colores aparentes de la Luna llena, registrados durante diez años por una astrofotógrafa desde varios lugares de Italia. La explicación de la agencia señala que, fuera de la atmósfera terrestre, la Luna se ve gris con un matiz marrón.

Según la NASA, los tonos rojos o amarillos suelen aparecer cuando la Luna está cerca del horizonte, porque la atmósfera dispersa parte de la luz azul. Un tono azul es más raro y puede indicar partículas de polvo más grandes. La agencia dice que el origen del tono púrpura no está claro. La imagen también incluye un eclipse lunar total de julio de 2018, cuando la Luna se vio rojiza.