La NASA informó el 2 de noviembre de 2026 que observaciones del telescopio Hubble ayudaron a analizar 37 galaxias enanas cercanas. El estudio, publicado ese lunes en The Astrophysical Journal, encontró que contienen mucho menos oxígeno del que anticipaban las simulaciones. El oxígeno sirve como indicador de la distribución de elementos pesados en las galaxias.
Según la NASA, los resultados sugieren que los vientos galácticos impulsados por supernovas expulsan oxígeno de estas galaxias de baja masa con mayor eficacia de lo que predicen los modelos actuales. Sin embargo, aún no está claro si la mayor parte del oxígeno ausente permanece en el entorno gaseoso que las rodea o fue expulsada más lejos. El equipo empleó también datos de otros telescopios.


